
La decisión se justificó de la siguiente forma:
"La obra de David Goldblatt es un eterno retrato de la evolución política y social de la sociedad sudafricana. Ha tratado de ahondar en las relaciones entre sujetos individuales y las estructuras en las que éstos viven. Su interés por la historia violenta de su país natal y su consciencia del significado simbólico de la arquitectura forman una actitud extraordinaria, tanto personal como político-social. La fotografía, en palabras de David Goldblatt, revela "algo de la sutileza y la ambigüedad de nuestras percepciones de la realidad, cambiantes y a menudo contradictorias.” Su aguda percepción de la historia y la política nos ofrece una impresión de la vida cotidiana e importantes informaciones, hasta ahora desconocidas, sobre la vida en el sistema de apartheid en Sudáfrica."

El hijo de un campesino con su ama, Heimweeberg, Marico Bushveld. 1964 © David Goldblatt
David Goldblatt lleva retratando Sudáfrica desde hace más de 50 años, explorando con su mirada crítica el contexto en el que vive su gente y en el que se construyen sus paisajes. Para Goldblatt, la fotografía es un instrumento que le permite analizar las estructuras sociales y culturales de su país y esbozar un testimonio documentado de la evolución del colonialismo y el apartheid.
Casi todas las fotografías de Goldblatt tienen varios niveles de interpretación en las que los observadores podrán descifrar una historia, según su experiencia y sus conocimientos. De hecho, detrás de cada una de las imágenes de Goldblatt hay varias historias, la mayoría de ellas relacionadas con temas vitales que afectan, directa o indirectamente, los valores que influenciaron y que influencian el país.
Durante los últimos quince años, las fotografías de David Goldblatt se presentaron en exposiciones en Europa, los Estados Unidos, Australia y Sudáfrica. También publicó casi una docena de libros. Para más detalles visite la página web de la Fundación Hasselblad